domingo, 16 de mayo de 2010

Esta bendita intuición

Dicen que las mujeres tenemos el don de la intuición, lo que toda la vida se le ha llamado intuición femenina.
Sinceramente creo que eso no es cierto; ese privilegio de verlas venir con antelación no solo nos pertenece a las portadoras del cromosoma X, sino que los hombres también la tienen. Que quizá culturalmente o por su propio carácter recurran menos a ella? ahi ya no me meto.
Pero personalmente, opino que absolutamente todas las personas tenemos ese instinto, algunos más desarrollado que otros.
A veces me pregunto de donde nos vendrá ese rasgo; será una reminiscencia del instinto animal?. Cuando dos perros se encuentran, se huelen, olisquean el terreno e incluso las deposiciones de su compañero (que viene a ser como el periódico de la mañana en mundoperruno) y así saben donde están, si están en el territorio de otro perro o si por el contrario pueden ejercer dominio sobre este o si deben salir por patas. Me pregunto si ese instinto viene a ser como ese olfato de los perros pero adaptado a nuestra sociedad en la que oler a nuestro interlocutor (además que con lo de ser animales bípedos lo tenemos como complicado, imaginaos el dolor de espalda al acabar el día) es ligéramente incómodo y embarazoso. De hecho una vez me ocurrió eso en una entrevista de trabajo (el entrevistador al despedirme se puso a olerme el pelo y el cuello murmurando:- que bien hueles...) y no volví.
Al ser un atributo que se posee desde que se nace, me lleva a pensar que es realmente algo para lo que estamos programados. En cuanto a lo de rebatirme lo de "desde que se nace" creo que es algo con lo que convivimos sin darnos cuenta: nunca de niños os ha ocurrido que habeís abierto un armario, un cajón, una puerta y habeis visto algo que no debiaís ver y sin saber qué es lo que estabaís viendo os daba la sensación de que eso mejor dejarlo como estaba lo más discretamente posible y no volver a mencionar el asunto? Si empezásemos a relatar anécdotas, desde las más triviales a las más graves creo que no acabaríamos.
Lo de que unos la tienen más desarrollada que otros, es una mera cuestión de entrenamiento, parece que no, pero cuanto más escuchas a la intuición, más sigues sus consejos más alerta permanece y con más certeza te avisa.
De este modo, cuando conoces a alguien la intuición se pone en modo despertador; de normal no debería decir nada independientemente de como vayas a acabar con esa persona, pero si empiezan a saltar alarmas en tu cabeza lo mejor es huir en la dirección opuesta y lo más rápido posible.
A mí se me manifiesta en forma de escalofrio largo e incómodo y duradero. Más o menos del tipo de escalofrío que te da también cuando acabas de ver una película de terror y esa noche tienes que recorrer un pasillo largo y oscuro hasta llegar a la habitación o ves moverse algo a traves de la ventana; el escalofrío se instala y de ahí no hay quien lo saque, paseándose parsimoniosamente por tu espalda una y otra vez. Bueno, pues cuando este tipo de temblor nos asalta cuando conocemos a alguien o cuando nos cuentan una historia lo más probable es que esa persona no sea trigo limpio (al menos con nosotros) y que esa historia sea una mentira tamaño catedral.
A lo que voy, desde el mes pasado, vivo en ese estado de escalofrío constante; he conocido a cuatro personas con las que me ha ocurrido.
La sensación de que te están engañando miserablemente y de que encima se creen que te engañan y de que son los más listos del mundo, o de que te estén dando largas de mala manera creyéndose que te vas a cansar de insistir respecto al puesto de trabajo que se te prometió es asquerosa en demasia. Quiza lo peor del asunto es de que alguien presumiblemente lo suficientemente estúpido de organizar un timo tan malo que se los vea venir desde lejos y que aun así se consideren más listos que tu.
Y bueno, quizá mi problema es que por más que me avise mi fiel intuición, por más que me ponga a un cienpiés bailando claqué en mi espalda, alarmas rojas y todo tipo de sirenas a todo volumen para advertirme de que ahi hay gato encerrado, yo nunca le hago caso.
La escucho, vale, me lo espero, de acuerdo, las veo venir a kilómetros y hago de pitonisa diciéndole a todo el mundo:- ya verás como ocurre esto o aquello- y generalmente no fallo ni una cuando me pongo así, pero en el momento en el que pienso, muy bien pues dejaré de insistir a ver que pasa algo en mi cabeza se enciende y me dice que de dejarlo nada, que mi intuición, que la pobre vive en un estado de estrés constante y de trabajo mal remunerado, "puede" equivocarse.
Lo malo? que nunca se equivoca, y si ya la pongo en sintonía con la de mi madre el acierto puede ser del 100%, lo que no se es por qué en lugar de estudiar no hemos puesto un gabinete esotérico todavía, francamente.
En fin, mi alarmita interior saltó cuando conocí a dos personas en un evento. Una de ellas sobre todo me resultó extremadamente prepotente y bueno, ese algo extraño que te hace sospechar de que no tienen buenas intenciones. Hace un tiempo vi confirmadas todas mis sospechas, no tenían buenas intenciones en absoluto.
Volvió a darme voces de aviso cuando se me prometió un puesto fijo en un trabajo y que tras mes y pico de insistir hoy se me ha confirmado que no era para mí y lo peor es la sensación de "yo esto me lo olía de lejos" y haberme hecho ilusiones.
Me berreó hace tiempo con una persona que conocí y que me resultó la prepotencia elevada a la enésima potencia y que encima no valía tanto como para creerselo así y enseguida supuse que yo ni le gustaría ni le caería bien, ni siquiera me encontraría agradable, y acerté. Generalmente en esas situaciones el sentimiento es mutuo y esa intuición fue marcada severamente porque a mi tampoco me gustaba lo más mínimo esa persona, así que nuestra despedida fue cordial y agradecidísima por ambas partes.
Y hoy también he conocido a otra persona y las alarmas han saltado en todos los sentidos, haciendo lucecitas de colores y por lo que he podido averiguar a estas horas, mis alarmas no se equivocan demasiado.
Así que por esta vez, a modo de prueba, voy a pensar que yo siempre tengo la razón cuando me huelo estas cosas y que no puede que me equivoque, a ver si a medio-largo plazo, me ahorro un disgustillo.

1 comentario:

ArticWolf dijo...

Aish... bueno, debes empezar a hacerle mas caso a tu intuicion, aunke se que es dificil... siempre esta esa otra voz que te dice... "Y si ahora te equivocas?"