martes, 4 de mayo de 2010

El "esto" Cartesiano

Mi madre anda muy ocupada últimamente con los exámenes de la facultad, y de vez en cuando, en momentos de ansiedad y crisis motivacionales estudiantiles (por qué pierdo el tiempo en esta chorrada? de qué me va a servir en el futuro? por qué no se me queda el tema 7?)(ahahá Mamá, por fin sabes como me sentía yo cuando me decías: -ai hija no puede ser tan dificil!!) me pregunta sobre mi opinión sobre sus trabajos o los temas que estudia.
El otro día estábamos en el estudio (yo dándole al vicio mirando vestiditos por internet, lo reconozco) y ella en su mesa pasando apuntes cuando me espetó de pronto:
-nena, tu que piensas de Descartes?
-Descartes? valiente cretino
-Vale, el profesor dice lo mismo, que nos lo da porque nos lo tiene que dar, pero que no lo traga...
Admito que a quién no conozca mi animadversión por René Decart (fonéticamente y con boquita pequeña) le resulte un poco extraña mi respuesta sobre uno de los considerados genios de la filosofía, quizá por eso deba poneros en antecedentes:
En segundo de bachiller estudiamos a cuatro filósofos a saber; Platón, Descartes, Kant y Marx. Posteriormente yo estudiaría por gusto las teorías de algunos más y discutiría acaloradamente con mi pareja recientemente emulando a Rosseau vs Hobbes con nuestro entretenido tema "Es el hombre bueno o malo por naturaleza? es la sociedad la que lo corrompe o reprime?"
Hasta ahora nuestra conclusión (como nos llevamos tan bien) ha sido que hay hombres buenos y malos y que la sociedad hace los dos efectos simultáneamente y chim pum, despues nos vamos al cine y a cenar sin acordarnos más de nuestras inquietudes filosóficas porque ninguno de los dos nos movemos más de nuestro lado.
Después de dos años de palabrerío continuado creo que a nadie sorprenderá que yo diga que me gusta la filosofía y que ocupaba como carrera uno de los puestos de mi lista de acceso a la universidad (lo que pasa es que era el cuarto o el quinto, por aquello de las pocas salidas laborales)
Volviendo al tema, aunque la asignatura me gustase, el hecho de tener que meterme en la cabeza la teoría de un señor que podía entender o no entender me angustiaba mucho y recuerdo con agonía aquellos exámenes quilométricos.
Sin embargo, vamos a hablar familiarmente, Platón fué el que más me gustó, quizá por eso me gané por el profesor el sobrenombre de "mi querida amiga platónica". Pacote siempre me decía que escuchar mis preguntas era como si un alumno de la escuela peripatética se les hubiera colado en clase. Era gracioso porque también habían algunos Kantianos y unos pocos Cartesianos y un buen número de Marxistas, la mayoría de ellos hipijos. También estaban los que no venían a clase y los no sabe-no contesta.
En fin, Platón no solo me gustó por lo cercana que me resultaba su linea de pensamiento en muchas de sus teorías, sino que además pues el hombre se creía lo que decía. Hablaba y equivocado o no al menos tenía la completa seguridad de que él estaba en lo cierto y vivía conforme a su pensamiento.
Kant el pobre era un amargado de la vida, y se pasó el tiempo comiéndose la cabeza para ver si convertía la filosofía en una ciencia exacta como las matemáticas (que va a ser que no) pero por lo menos, igual que el anterior, vivía conforme a su pensamiento, de hecho no tenía otro tipo de vida.
Hablemos de Descartes: el señorito donde fueres haz lo que vieres y pienso luego existo era un niño pijo de las narices que ni estando en el ejército se levantó nunca más pronto de las 10 de la mañana. Se pasó la puñetera vida tocándose las narices en su palacio escribiendo gilimemeces porque no tenía otra cosa que hacer y que ni él se creía y si por una vida de despilfarro se arruinaba, se acostaba con una vieja con posibles y heredaba y a vivir la vida de nuevo (esto no lo digo yo, lo decía mi profesor de filosofía y nos lo dio en los apuntes)
Con este historial, es imposible que a alguien le caiga bien este personaje. Encima sus teorías son como para caerse de espaldas.
Yo me imagino un salón ilustrado, lleno de filósofos tomando el té tranquilamente y comentando:
-Ui Diderot has venido! que estás haciendo últimamente que no te vemos el pelo?
-Bueno bueno bueno, estoy escribiendo un pedazo de libro que ni te imaginas. Estoy reuniendo en varios volúmenes TODO el saber de la humanidad, lo voy a llamar Enciclopedia y va a estar ordenado alfabéticamente para buscar con comodidad...
-Jo tio cuando lo termines traenos un par de ejemplares firmados para que los leamos aquí en el Salón (Luego nadie se lo terminó entero)
-Que interesante!! y tu Hobbes que estas pensando?
-Pues que el hombre es un lobo para el hombre! que el hombre es malo por naturaleza y la sociedad lo reprime!
-Eso no es verdad!!-dice Rosseau- el hombre es bueno, es la sociedad la que lo corrompe!!
En eso que interviene Descartes:
-ehhhh eeehhh pues yo...yo creo...yo creo que Dios es existe porque es perfecto y si no fuese perfecto Dios seria otro!
Se quedan todos alucinados mirándolo y él emocionado por el protagonismo suelta:
-Y además yo se que dos mas dos son cuatro, pero igual viene un enanito maligno y me confunde...
- En serio...quién lo ha invitado??

Despues de haber soltado toda esta parrafada de viva voz, de mi madre mirándome alucinada y de mi padre cogiéndose la tripa revolcándose por el suelo, mi madre concluyó:
-Casi que no te preguntaré tu opinión sobre Newton.
A lo que mi padre dijo:
-Newton? menudo egocéntrico.

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