jueves, 24 de septiembre de 2009

Palabras más, palabras menos

Hay palabras bonitas y palabras feas, palabras que suenan bien y otras que suenan mal y otras que no solo por que suenen mal sino porque contienen un significado que no nos gusta o quizá nos suenen mal por su significado, ahi no me meto.
Hay palabras que expresan bien lo que significan y que se cargan de matices y otras que no acabamos de saber nunca como ni cuando utilizarlas (aunque para eso precisamente están los diccionarios)
Hay palabras cuya sola mención nos hace asociar ideas, encadenándose los conceptos uno a otro, tal vez por recuerdos, un aprendizaje especial que realizamos o simplemente porque es pegadiza.
Hay palabras que evitamos y nos da miedo pronunciar y para las cuales inventamos sinónimos absurdos que no expresan la grandeza de su carácter.
Uno de esos casos lo conforma la Muerte, palabra que evitamos en la medida de lo posible, procuramos no decir, ha muerto, el muerto, murió, la muerte.
Intentamos decir fallecido, cadaver, ha faltado, finado, el fin, la hora, el momento, dios lo ha llamado, etc
Hay palabras que nos hacen ver como malas, perversas, malsonantes cuando son términos médicos perfectamente normales, es el caso de pene, vagina y vulva, heces, orina.
Los suavizamos estúpidamente y vemos a personas perfectamente adultas y sin ningún problema en introducir elementos que oscilan entre vibradores del tamaño de un pintalabios a melones de Okinawa, pasando por consolador media oriental, media europea y media Rocco Sifredi, pepinos, zanahorias y berenjenas y otras hortalizas por sus cavidades decír púdicamente y con rubor en las mejillas, pajarito, cosita, cuquita, churrillo, platanito, patatita, nidito, pocholita, pirifina, chochito, conchita...
Esque, somos tan idiotas que preferimos decir polla, coño, parrús,chocho, potorro que son claramente más malsonantes y despectivas que pene y vagina (palabras que revindico) por no llamar a las cosas por su nombre.
Y esque me pongo negra escuchando a gente hablar de pipi, popo, pupu, pun y que encima se ofendan o se rian si lo llamas por el término correcto cuando claramente quien hace aquí el ridiculo es un/a adulto/a en el apogeo de su ñoñería hablando como un lactante.
Si a eso le añadimos las palabras que no encierran un mal significado pero que te ponen de los nervios descubres que el diccionario de la moñería parece superar en términos al diccionario normal.
Lo siento, pero no puedo soportar la palabra "meloso" o "melosito" me repugna.
Especialmente cuando va asociada a las verduras en su estado más horrible: la escalibada, o cualquier otro plato que contenga verdura babosa.
Porque señores míos, la palabra meloso significa "textura de miel" y cúando tiene esa textura la verdura? cuando está repugnantemente babosa.
Si encima va enlazada a la situación "paletadas" puedo comenzar en cuestión de segundos el ritual de las arcadas.
Básicamente la situación de la que hablo es esta:
Mi madre viene con una sonrisa siniestra y un plato humeante entre las manos que ha estado en el horno durante la noche y nos ha apestado considerablemente la casa.
Lo pone ante mi y su contenido se revela terrorífico; una cataplasma informe de aspecto indescriptible, una amalgama de colores mezclados de lo que fueron verduras dignas y crudas en las que creo reconocer un fragmento de pimiento, algo de cebolla y residuos de berenjena.
Algunas zonas están ennegrecidas por la carbonilla y otras están navegando en un jugo poco apetecible.
Observo el plato con detenimiento (y asco) y con el tenedor intento interceptar algún fragmento relativamente apetecible que rápidamente se escurre como una culebrilla entre los dientes del tenedor.
Mi madre observa mi cara de espanto y entonces suelta a bocajarro y sin tener en cuenta las repercusiones psicológicas que puede traerme:
-Hija, deja de picotear como las gallinitas y da paletadas enteras, mira así *lo escenifica con el tenedor VACIO* ÑAAAAAAAAAAAAM ves? asi, eso es un manjar, no ves que la verdura está muy melosita??
No me pregunteís por qué, porque es un acto de defensa propia, mi estómago no acepta alimentos de aspecto tan poco reconocible, vamos, que tu dices que es un pimiento, pero podría ser cualquier cosa y estar tomándome el pelo, y se cierra.
Hoy por fin, mi padre me ha dado la razón en que las palabras meloso y melosito son asqueroso y asquerosito porque significan baboso y babosito respectivamente.
Reivindico las palabras reales que evitamos que ya va siendo hora de que hablemos con naturalidad y sin risitas histéricas de por medio ni comentarios del tipo:
-que bestia ereeeeees- por decir vagina altito y claro.
Propongo también medidas anti madres incordiosas a la hora de comer y anti términos irritantes como melosito.
Finalmente expongo la necesidad que supone a nivel mundial y tal vez universal, la sustitución del término "escalibada" por engrudo detestable.
Haremos bien en escribir un comunicado exponiendo las palabrejas irritantes que nos gustaría se retirasen, vamos, que qué palabras os chirrian en los oidos?

4 comentarios:

Vikingo dijo...

Me he reido con este texto, es cierto lo que dices, que la gente utiliza palabras que podriamos denominar... estupidas... que te dan dolor de cabeza cuando las oyes...
Y luego las palabras correctas al final la gente las acabara olvidando y nos miraran raro cuando las utilizemos....

No hay ninguna palabra que odie aparte de las que ya has mencionado que me venga a la cabeza.
Pero podria añadir que odio todo lo que compone el dialecto "Choni" o "Kinki" XDDD

Laurita Malaleche dijo...

Pues si tu odias melosito, yo odio jugosito, término que conlleva que le salga un chorro al alimento de su interior cuando lo masticas como la toritilla de papatas cruda. Que en verdad está eso, cruda y no jugosiiita.

En verdad a mi el lenguaje de diminutivos que se usa para hablar a los bebés (que yo creo que entenderán más una palabra corta "caca" que una larga "caquita") y el que usa Flanders (que vienen a ser los mismos) me dan agonia.

Eso sí, dime tú algo más repugjgjgjnante que PICHURRI.

Cassandre dijo...

Algo peor que pichurri: Pipichurri que era como llamaba una profesora mia a su marido que por cierto era nuestro tutor...y el pobre ponia una cara...
Me toca especialmente las narices como habla la gente a los niños pequeños en plan guguguguuuuu cuantos añitos tieneeeeeees? doooooos? dile a fulanita cuantos añitooooos jajajajjaa doooooos oooooohhhh
Y el niño pensando; pobre chica que es subnormal...

Laurita Malaleche dijo...

Yo soy partidaria de hablar a los niños como adultos (eso no conlleva contarle problemas de adultos para no preocuparlo) y no como a idiotas.