jueves, 14 de mayo de 2009

Mi problema con los Trolls

Desde hace mucho tiempo que visito páginas como Youtube regularmente o algunos foros (aunque por mi habitual pereza no suelo escribir a menudo) vengo observando un comportamiento peculiar.
Hay ciertas personas que se dedican a poner verde aquello que ven o el tema del que se habla.
Lo que mis padres llamaban antiguamente la cizaña ahora se llama Troll y cual seria mi sorpresa cuando he podido comprobar que se trata de una "cultura" reconocida.
Troll: su significado principal es el ser de la mitología escandinava conocido por su maldad y la mayoría de las veces su aspecto desagradable.
Por ello suelen vivir bajo un puente o aislados de la vida en comunidad.
Ahora he descubierto que el término de internet también procede de Trolling (pescar), o Troll (modalidad de pesca deportiva) o trawling (pesca de arrastre).
También se habla de un acortamiento de Patrolling (patrullando).
¿Quíen me lo iba a decir?
Lo que yo siempre he considerado como un incordioso tocahuevos ahora resulta que no solo es una conducta habitual, reconocida y aceptada como una posición frente a la vida sino que además su denominación tiene varios orígenes.
El asunto de los trolls me parece particularmente molesto, porque pienso que buscan desprestigiar el trabajo de los demás, llevándose toda la atención provocando una discusión absurda.
Pero la gente es como la yesca, de ánimo inflamable y prenden rápido.
Y lo reconozco, a veces es irresistible contestarle a un Troll.
Durante un tiempo puede ser hasta divertido discutir con una persona desconocida por el simple hecho de discutir, sin embargo llega a un punto obsesivo la discusión, se alarga incansablemente, alcanzando el extremo de ofenderte si tu troll no acude puntual a la cita y no te insulta con la debida contundencia.
Hasta aquí ha llegado la discusión "sana" por así decirlo, los argumentos se acaban tarde o temprano y o bien uno de los dos decide que tiene cosas mejores que hacer y abandona al otro en la soledad de su foro, o bien el último golpe asestado fue mortal y la discusión termina o es probable que habiendo agotado la lógica (si esque la hubo) se caiga en la redundancia y una y otra vez se de vueltas sobre lo mismo y así por toda la eternidad.
¿Por qué no? Hay quien tiene mucho tiempo libre.
En fin, solo me enzarcé en dos discusiones ( una de ellas olvidé donde estaba el post y no he podido visitarlo nunca más, así que no se como terminó) y en la otra descubrí que discutir con un Troll era lo más semejante a dar patadas a una montaña; inutil, porque no la mueves del sitio.
También descubrí algo más; cuando todo el mundo estaba indignado atacando irreflexivamente a la manzana de la discordia, Él más disfrutaba.
Para Él era divertidísimo ver como todo el mundo se tiraba de los pelos por cualquier tonteria que se le ocurriese y cada vez era más violento en sus ataques hasta que al final lo bannearon (expulsaron) del foro.
Años después dio la casualidad de que nos conocimos personalmente y resultó que nos hicimos buenos amigos.
Y corroboró mi teoría; es un troll de profesión y ni siquiera recordaba el por qué de la discusión porque realmente no importaba, él simplemente llevaba la contraria.
Le resultaba muy divertido ver como la gente se enfadaba de verdad y perdían el tiempo para ver que nueva tontería iba a decir y tener más carnaza para seguir discutiendo.
Ahí comenzó mi verdadero interés por los trolls y empecé a preocuparme de seguirlos un poco.
Los hay de todas clases: los trolls de profesión (o por hobby) que básicamente se dedican a hacer rabiar al personal sin preocuparse mucho de las opiniones que defienden.
Por chinchar pueden llegar a escribir que Hitler hizo lo que tenía que hacer sin remordimiento alguno y para escribir cuatro lineas más abajo que era la encarnación del demonio sin sofocarse mucho más.
Y yo no se que pasa, que la gente no investiga de donde viene la discusión y no se molesta en contextualizar porque no se dan ni cuenta.
Es divertido porque muchas veces son inteligentes y le van dando la vuelta a la tortilla según les conviene, e incluso pueden llegar a convencer de que el troll es otro y azuzar a la masa contra él.
Luego están los que directamente recurren al insulto: en lugar de decir no estoy de acuerdo y explicar por qué simplemente insultan o desmerecen el trabajo de los demás (estos son los que menos me gustan)
También hay gente que por supuesto expresa sus ideas pero a veces lo hace de una forma tan radical o con tan mal ojo de hacerlo en el foro equivocado que inmediatamente se lanzan a por él como un troll sin serlo.
Quizá esto sea cosa mía, pero yo creo que hay algunos que no leen hasta el final o no ven el video entero.
Tienen tal deseo de figurar y tan poca capacidad de hacerlo por medios propios que tergiversan todo el contenido para poder criticarlo libremente o directamente lo malinterpretan inconscientemente y expresan su opinión de forma agresiva.
En cualquier caso, cuando a mi algo no me gusta o no me interesa dejo de verlo, no lo pongo a parir, quizá sea yo la rara.
De todas formas, cuando aparecieron por primera vez mis trolls en este blog desee contestarles, como en parte es lógico, pero despues seguí esa máxima de la infancia: cuando un niño se meta contigo no le hagas ni caso y tarde o temprano se cansará o lo que en la cultura troll se llama "no alimentar al troll" (simplemente adorable)
Cual sería mi sorpresa cuando acabé yo misma convirtiendome en troll de un juego online.
La discusión fue sobre uno de los temas en los que la gente más rápido se enciende (política)
Al ver a la gente tan nerviosa decidí explorar las posibilidades del anonimato y averiguar de una vez por todas por qué hay tantos trolls ultimamente.
Comencé a cambiar de argumentación cada cinco segundos, defendiendo ambas posiciones e incluso una tercera aleatoriamente hasta que recibí un susurro de uno de los participantes: " a ti esta conversación te importa una mierda verdad?" " la verdad es que si, pero es muy divertida" "oh dios mio!! eres un maldito troll!!!"
Con estas palabras se rompió mi hechizo y volví a la normalidad y rápidamente mandé un mensaje a mi oponente en la discusión diciéndole que esperaba que no se hubiese enfadado, que solo lo había hecho por discutir un rato: "ah no te preocupes, alegra de vez en cuando que le den vida al chat" y así quedó la cosa.
Seguí hablando con mi delator y con mi primer troll y he seguido dedicando algún rato muerto a la observación de la especie en general sin deseos de entrar en la discusión.
No me gusta la gente que se enerva y que discute sin ningún sentido o que se dedica a insultar a los demás, pero si me gustan los debates en igualdad de condiciones.
De puente a puente, y tiro porque me sigas la corriente.

2 comentarios:

Troll Vikingo dijo...

No estoy para nada de acuerdo con lo que dices, me parece ofensivo e irracional...


(please dont feed the troll)

khyz dijo...

yo no soy un troll, yo soy un orco porque soy más grande que cualquier troll o.ó

me siento alagado x la mención, bueno, más bien me la suda, pero no era plan de decirlo D: (MIERDA! XD)

Ale que sus den a todos los que lean este texto clorofórmico por obligación como yo y aprended de un profesional malditos noobz :)

PD: pequeña padawan aun no has acabado la instrucción...