lunes, 14 de enero de 2008

El día que llovieron cenizas

Cuando esta mañana llegue a la parada hacía mucho frio y lloviznaba.
El cielo estaba completamente gris, y el vaho, salía a suspiros de las bocas que allí se encontraban.
Sin embargo, al mirar al cielo, vi caer fragmentos oscuros de materia suave y liviana, flotaban en el aire, mezclándose con la lluvia y el humo, con el vaho de nuestras respiraciones.
Uno de los fragmentos se ha posado sobre mi abrigo,y al ir a apartarlo se ha deshecho entre mis dedos dejando un rastro gris.
Las cenizas son obviamente el signo de un incendio, que al parecer habia ocurrido en un polígono industrial cercano, pero tambíen, son presagio de tristeza.
Cuando se prende fuego a algo, y se lo deja arder hasta desaparecer, lo único que queda de ello son las cenizas, que quedan como vestigio y testimonio triste de lo que una vez fue la materia incinerada.
Yo creo en los presagios, creo en la fortuna y en el humor del día, esto es, como nos afecta un día a nosotros.
Hoy había mucha gente en el metro, como la mayoría de lunes, que acuden todos a sus tareas y conforme va avanzando la semana, acuden menos o más tarde.
Sin embargo, la mayoría de gente caminaba sin ver, tropezaban entre ellos y conmigo misma pero no se quejaban como de costumbre; se limitaban a mirar hacia delante intentando atravesar el obstáculo.
Cabizbajos, muchos en silencio, con las miradas perdidas, ese es el presagio de los dias grises en los que la ceniza cae del cielo transportada por el aire pesado y húmedo.
Yo tambien iba abstraida, contemplando por las ventanillas la lluvia y las partículas negras y grises, sin pensar en nada muy concreto, ni siquiera en la música que escuchaba.
A la vuelta a casa a medio día me invadía una sensación de derrota extraña, como una pesadez muy grande, tan grande que hasta me costaba articular palabra y cuando una chica joven me ha empujado para ocupar el asiento en el que me disponía a sentarme, no he protestado, ni siquiera la he mirado, o mejor dicho, la he mirado pero no la he visto; he continuado mi trayecto de pie y en silencio.
Sin embargo, al salir del metro he visto por vez primera; mi mirada se ha cruzado con la de una mujer rubia, de ojos claros y la mitad de la cara completamente magullada: desde el ojo hasta la comisura de la boca tenía la cara hinchada y con esa mezcla de morado y amarillo de un golpe que ya empieza a sanar.
Por la tristeza de sus ojos he sacado la conclusión precipitada que todos creo que hubiésemos sacado; pobre mujer, su marido la maltrata.
Posiblemente no haya errado mi juicio, pero por otra parte he pensado que yo muchas veces me he caido, me he golpeado en la cara con algun objeto y no sería la primera vez que se me pone un ojo morado o un corte en la cara por algún resbalón desafortunado.
No me gustaría que pensasen de mi padre o mi pareja que me maltratan cuando obviamente no es así.
Esa ha sido mi duda; ¿somos malpensados por naturaleza? ¿pensamos instintivamente en que una lesión en una mujer es un síntoma inequívoco de maltrato por parte de algún familiar porque es a lo que nos estamos acostumbrando a ver todos los días por la tele? A mi verdaderamente me dolería que si fuese con mi padre por la calle y yo hubiese tenido un accidente la gente mirase con ojos de verdugo a mi padre que jamás me pondría una mano encima.
La lástima es que es nuestra realidad actual, y posiblemente como ya he dicho no me equivocase pensando eso pero no me gusta hacer un juicio tan serio de una persona a la que no conozco cuando perfectamente podría haber sido un accidente.
¿Quíen me dice a mi que esa señora no trabajase en un almacén o una fábrica y le hubiesen caido unas cajas llenas encima? ¿o que hubiese tenido la mala suerte de resbalar por las escaleras de su casa o su oficina para terminar dándose con la barandilla por ejemplo?
Sin embargo, esta mañana cuando he mirado al cielo, llovían cenizas y los corazones y rostros de la gente se han impregnado con esa tristeza de destrucción que dejan, por eso no descarto algo tan triste, tal vez otro día no, pero hoy es el día en que llovieron cenizas.

1 comentario:

Alejandro dijo...

chapó, nada mas que decir

http://www.fotolog.com/rediar_x